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Plato de albóndigas en salsa dorada de almendras con almendras laminadas y perejil, junto a cuencos de almendras, ajos y tarros de almendras en la estanteríaRecreación virtual
Tapa andaluza

Albóndigas en salsa de almendras

La tapa de toda la vida en las barras andaluzas: albóndigas tiernas en una salsa dorada de almendras, ajo, pan frito y azafrán, ligada con un buen vino fino.

  • 1 hora
  • Dificultad media
  • 4 personas

Preparación de albóndigas en salsa de almendras

  1. Preparar la masa

    Remoja la miga en la leche y mézclala con las dos carnes, el huevo, el ajo picado, el perejil, la nuez moscada, sal y pimienta. Deja reposar la masa 30 minutos en la nevera para que sea más fácil de formar.

  2. Formar y freír

    Forma bolas del tamaño de una nuez, pásalas por harina y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas por fuera. Resérvalas.

  3. El majado

    Cuela el aceite de freír y, en dos o tres cucharadas, dora las almendras, la rebanada de pan y los ajos pelados, con cuidado de que no se quemen. Machácalo todo en el mortero con el azafrán y un chorrito de caldo hasta conseguir una pasta (también puedes usar la batidora).

  4. La salsa

    En una cazuela, pocha la cebolla picada 10 minutos a fuego lento. Añade el vino y deja reducir 2 minutos. Incorpora el majado, el caldo y el laurel, y cuece 10 minutos removiendo para que no se pegue.

  5. Guisar y servir

    Mete las albóndigas en la salsa y cuécelas 15-20 minutos a fuego lento. Si la salsa espesa demasiado, añade un poco más de caldo. Sirve con patatas fritas en dados o con pan.

Aviso para alérgicos: esta receta contiene frutos secos. Si cocinas para alguien con alergia, prueba la salsa española, que tiene un sabor igual de tradicional.

Un clásico de las barras andaluzas

Cazuela de barro con albóndigas en salsa y una hoja de hierbabuenaRecreación virtual
Servidas en cazuelita de barro

Pocas tapas son tan reconocibles en Andalucía como unas albóndigas en salsa de almendras. La técnica del majado (machacar en el mortero frutos secos, pan frito y ajo para espesar la salsa) es una de las herencias de la cocina andalusí, la misma que nos dejó la palabra albóndiga, del árabe al-búnduqah. Hoy sigue presente en guisos de toda la región, de la pepitoria a las salsas de los pescados.

Se sirven en cazuelita de barro, con su salsa espesa y dorada, y casi siempre acompañadas de unas patatas fritas para mojar.

Trucos para una salsa de almendras perfecta

  • Tuesta sin quemar: las almendras y el ajo quemados amargan toda la salsa. Mejor fuego medio y retirar en cuanto cojan color.
  • Azafrán en hebras: tuéstalo unos segundos envuelto en papel de aluminio antes de machacarlo; suelta más aroma y color.
  • Un buen vino: un fino de Jerez o de Montilla-Moriles le da el sabor de bar de toda la vida.
  • Textura fina: si quieres una salsa sedosa, pásala por el chino antes de añadir las albóndigas.
  • De un día para otro: como todos los guisos, gana mucho tras reposar una noche en la nevera.

¿Cómo acompañarlas?

  • Patatas fritas en dados: el acompañamiento clásico de la tapa.
  • Arroz blanco: para convertirla en plato principal.
  • Pan de pueblo: imprescindible para no dejar ni gota de salsa.

La salsa también va muy bien con las albóndigas de pollo. Tienes otras ideas en la guía de salsas.

Menú con albóndigas en salsa de almendras