Saltar al contenido

Albóndigas al horno

Todo el sabor de las albóndigas de siempre sin freír: se doran en el horno, quedan jugosas por dentro y la cocina no huele a aceite.

  • 35 minutos
  • Dificultad baja
  • 4 personas
Albóndigas doradas pinchadas en palillos con plátano frito, pan, un tomate asado y un vaso de vinoRecreación virtual

Preparación de albóndigas al horno

  1. Preparar el horno

    Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo y forra una bandeja con papel de hornear.

  2. Hacer la masa

    Hidrata el pan rallado con la leche durante 5 minutos. Mézclalo con la carne, el huevo, la cebolla rallada, el ajo picado, el queso, el perejil, el pimentón, sal y pimienta. Deja reposar 15 minutos en la nevera.

  3. Formar las albóndigas

    Forma bolas del mismo tamaño (una cuchara de helado ayuda mucho) y colócalas en la bandeja, separadas entre sí para que el aire caliente circule. Píntalas con un poco de aceite.

    Albóndigas crudas recién formadas sobre una tabla de maderaRecreación virtual
    Albóndigas listas para hornear
  4. Hornear

    Hornea 15-18 minutos, dándoles la vuelta a mitad, hasta que estén doradas. En el centro deben alcanzar 75 °C.

  5. Servir

    Sírvelas tal cual o pásalas 5 minutos por una salsa caliente para que cojan su sabor.

La cebolla rallada (no picada) es el secreto: suelta su jugo dentro de la albóndiga y la mantiene tierna aunque no se fría.

Ventajas de hacer las albóndigas al horno

  • Menos grasa: basta con pincelarlas con un poco de aceite en lugar de freírlas.
  • Sin salpicaduras ni olor a fritura en toda la casa.
  • Tandas grandes de una vez: en una bandeja caben 30 o 40 albóndigas.
  • Manos libres: mientras se hornean puedes preparar la salsa o la guarnición.

Trucos para que no queden secas

Bol de barro con albóndigas crudas recién formadas y una ramita de salviaRecreación virtual
Todas del mismo tamaño
  • No subas de 200 °C: un horno demasiado fuerte las seca por fuera antes de hacerse por dentro.
  • Hazlas todas del mismo tamaño para que se cocinen a la vez.
  • No las aplastes con la espátula al darles la vuelta: pierden su jugo.
  • Si las vas a terminar en salsa, sácalas del horno 2 o 3 minutos antes.

¿Y en freidora de aire?

También funcionan muy bien. Cocínalas a 180 °C durante 10-12 minutos, sin amontonarlas en la cesta y agitándola a mitad de cocción. Si son más grandes que una nuez, añade un par de minutos.

Cómo servirlas

  • En salsa: con la salsa de tomate casera son las más clásicas.
  • Con pasta: sobre unos espaguetis con tomate y queso rallado.
  • En bocadillo: en pan de chapata con un poco de salsa y queso fundido.
  • De aperitivo: pinchadas en un palillo con una salsa de yogur para mojar.

Menú con albóndigas al horno